Mide sin obsesionarte
Elige tres métricas máximas. Por ejemplo, bloques terminados, distracciones evitadas y claridad post sesión. Un asistente los registra automáticamente y te muestra solo variaciones significativas. Si suben o bajan, haces preguntas, no juicios. Ajustas cargas, horarios o herramientas con calma. Ensaya este enfoque una semana y relata qué descubriste cuando dejaste de perseguir números por puro impulso.